El Chef Porta y su querida-amante Renata Artiles

5251

FAMOSÍSIMO CHEF PORTA
Farándula Nicoya

Su presentación en las redes sociales:
“Un hombre simple, trabajador, temeroso de Dios y amante de su familia”

Claro después de ver estas fotos dándose besitos, con su amiga “comunicadora” Renata Artiles (la pelo “maruchán” de la foto de arriba), por supuesto que me quité los lentes, los limpié y volví a ver esa descripción y me dije a mi misma: “Mi misma, ¡Todos son iguales! y por supuesto recé…..

A propósito, la elegantísima señora de abajo, a la que se refiere como “amante de su familia” es su esposa. Bella, guapa y con clase. Claro no es una chiquilla, tampoco él, pero a ciertas edades algunos hombres se hacen chanchos y con tal de probar “algo nuevo” se revuelcan con algunas que son como los créditos de la CURACAO (sin tirarle chifletas a la Suyen): Facilito… y carentes de asquito.

Por supuesto, los hombres adultos y adulteros, no se ven ellos mismos, que están haciendo el ridículo y no se dan cuenta que se está convirtiendo en el patrocinador, suggar daddy, que les están sacando el billete (y bien sacado mija) y que por supuesto cualquier mujer joven, sexualmente activa, un adulto mayor, pues no le resuelve al cien, y obvio que en su barrio, en sus espacios, donde él anciano no esté, se come un macho joven, escultural, hermoso, fogoso, apetitoso, que con una mirada se tiempla (si no es que ya venía templado de su casa), sin pastillas, sin panza, con hermosa melena (nada de calvito) y musculoso, duro como una roca, nada de bob esponja, que la agarra: rrra rrra rrra 1, rrra rrra rrra 2, rrra rrra rrra 3, rrra rrra rrra 4, rrra rrra rrra 5, y así sucesivamente hasta el infinito y más allá (con capacidades infitinas juveniles), mientras que un viejito, panzoncito, a lo que le hace rra rrra rra es a la cartera, para sacarse el billete, porque de abajo señores, pues ya no tenemos 15 años y es muy posible que ni con el himno nacional. ¿Que cómo lo sé yo? Es la historia de la humanidad mija. Simplemente así es.

Me pregunto yo, qué tal si el chef no fuera simple, ni trabajador, ni temeroso de Dios ni amante de su familia, menos mal que sí lo es, porque los casos de los que hablo son hipotéticos, hipotetiquísimos.

Fuente Y Redaccion: Doña Tula – La Original

No Olvides Dejar Tu Comentario Aquí